24 de noviembre de 2014

Las razones tras el apoyo de los chilenos a ERNC

FuentesEnergia

El 70% estima que las necesidades futuras de energía se podrían cubrir con proyectos eólicos y solares, y sólo un 3% considera que el camino es la instalación de centrales a carbón.

Fuente: Diario Financiero

El desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), principalmente plantas solares y eólicas, son para los chilenos el camino a seguir para hacer frente al incremento en la demanda eléctrica del país en los próximos años.

Esta es una de las principales conclusiones de la Encuesta sobre actitudes hacia el medioambiente, realizada por el Centro de Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello (UNAB).

El 52% de los encuestados sostiene que en el futuro se debiese priorizar el desarrollo en base a la energía solar, seguido del 18% que se inclina por la eólica y el 17% por la hídrica. Mientras, tecnologías como termoeléctrica (carbón), biomasa y nuclear quedan mucho más atrás.

Aún así, el 49% estima que no es necesario construir más centrales eléctricas para hacer frente a la demanda de los próximo cinco años, mientras que un 42% dice que se deben construir “algunas” nuevas unidades y sólo el 9% considera necesario incrementar con fuerza la capacidad instalada. Según expertos, cada año se deben agregar unos 500 MW adicionales al sistema sólo para sostener el crecimiento de la demanda.

Cristóbal Galbán, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad de la UNAB señala que la sociedad demanda que el desarrollo sea a través de las llamadas tecnologías limpias, y de ahí también el rechazo a que se instalen centrales termoeléctricas, consideradas entre las más contaminantes, o nucleares, peligrosas por sus desechos.

“Hay un poco de desconocimiento respecto de la necesidad de construir más centrales. El problema es qué tipo de centrales hay que construir. El gobierno está yendo más hacia la producción de energía limpia, y eso es lo que se está inculcando a la gente”, dice.

Mayor consumo

Galbán sostiene que los encuestados apuntan a la industria y la minería como los principales responsables del incremento en el consumo de energía (61%), seguido por el comercial (27%) y los clientes residenciales. Esta opinión cruza el espectro político entero, dice el académico.

“A largo plazo vamos a tener un problema energético. Siempre está la lucha entre quién va a tener el mayor problema: la sociedad o las empresas, y lo que señalan es que son las empresas, las mineras, que tienen un gran consumo energético”, sostiene.

En este sentido, señala que se da una paradoja entre en reconocimiento de la población sobre que existe un problema energético (sólo el 10% de los encuestados dice que no habrá crisis energética en el futuro) y la negativa a que se levanten más centrales. “Los proyectos energéticos requieren una visión de futuro que , probablemente, la población no tiene ahora”, dice.

 

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