1 de abril de 2016

Más de 70 ganaderos lecheros ingresan a programa del Gobierno que busca generar biogás a partir de los desechos de sus animales

Una vaca puede producir más de 45 kilos de purines (fecas y orina) al mes, materia orgánica que puede ser transformada en energía gracias a bacterias que liberan biogás en un proceso llamado digestión anaeróbica. Ese biogás es energía renovable que puede ser utilizada para generar electricidad o calor para los propios procesos de la ordeña, y de paso conseguir ahorros en el consumo de energía de la empresa.

Este viernes 1 de abril, el gobierno dio a conocer la puesta en marcha del Programa de Fomento al Biogás en el Sector Lechero de las Regiones de Los Ríos y Los Lagos, iniciativa que busca levantar una cartera de proyectos de biodigestores en ambas regiones.

Son hasta ahora más de 70 empresarios ganaderos lecheros que suscribieron una carta de manifestación de interés por participar de este programa. Gracias a un fondo internacional de Naciones Unidas y el Global Environmental Facility (GEF), de 1,7 millones de dólares, el programa podrá financiar los estudios de prefactibilidad (técnica y financiara) de estos proyectos, así como el desarrollo de una línea de fortalecimiento de capacidades en capital humano y proveedores locales de tecnología de biodigestores.

Parte de este programa, contempla la puesta en marcha de un biodigestor que comenzó a operar este viernes 1 de abril, en INIA Remehue, y que servirá de campo demostrativo para los ganaderos, empresas desarrolladoras y la comunidad de ambas regiones, de modo de producir conocimiento empírico acerca de cómo funciona esta tecnología y cómo se adapta a las condiciones geográficas especiales del sur de Chile.

El Programa de Fomento del Biogás es una iniciativa del Centro para la Innovación y Fomento de las Energías Sustentables (CIFES), junto con la Organización de Las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, Global Enviroment Facility). El biodigestor de INIA Remehue, que tuvo un costo de 16 millones de pesos y fue diseñado pensando en las características particulares del sur de Chile, busca operar con el máximo de eficiencia en el uso de los recursos, aprovechando la energía solar, el uso de materiales que minimizan las pérdidas de calor y agua en el sustrato, cada vez más escasa dada la sequía que afecta a la zona.

Según explicó el director de CIFES, Fernando Hentzschel, “tecnología como la del biogás específicamente aplicada al sector lechero, tiene ventajas y beneficios directos e inmediatos: entrega la opción de dar independencia energética a la empresa, esto es que cuando se corta la luz o si la empresa no tiene acceso a energía, perfectamente puede operar sobre la base de los desechos de sus propias vacas; sin depender de nadie”. Además, el residuo de la digestión de las bacterias, es un excelente fertilizante para las praderas, “sin olores, ni moscas ni roedores”, añadió Hentzschel.

Conoce más de este programa aquí

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